Gestoría y asesoría en Sant Cugat para pymes y autónomos
Acompañarte en cada trámite es nuestro compromiso
El área digital también permite subir documentos, comunicarte con el equipo y tener un historial claro de cada trámite. De esta forma, mantienes siempre el control sin necesidad de desplazarte a una oficina.
Para comunicarse con su gestor lo puede hacer mediante llamada telefónica, en nuestras oficinas con una cita previa, o si lo prefiere podemos agendar una cita en su oficina.
- Ahorro de costes y mayor eficiencia
- Podrá dedicarse a hacer crecer su empresa
- Evita sanciones y errores
- Toma de decisión con información de valor
actualidad
Diferencias entre Sociedad Limitada y Sociedad Anónima
La principal diferencia entre una Sociedad Limitada (S.L.) y una Sociedad Anónima (S.A.) radica en el capital social mínimo exigido y en la forma en que este se divide. Mientras que una S.L. puede constituirse desde 1 euro y divide su capital en participaciones de transmisión restringida, una S.A. requiere un mínimo de 60.000 euros divididos en acciones de libre compraventa. Además, la S.A. está diseñada para grandes proyectos e inversiones, permitiendo la salida a bolsa, algo que la S.L. tiene legalmente prohibido.
Cómo constituir una sociedad limitada
Para constituir una sociedad limitada (SL), debes solicitar el nombre en el Registro Mercantil Central, aportar el capital social en una entidad bancaria y firmar la escritura de constitución ante notario. A continuación, es necesario presentar el Modelo 036 en Hacienda para obtener el NIF provisional, inscribir la sociedad en el Registro Mercantil Provincial y dar de alta a los administradores en la Seguridad Social. Delegar estos trámites en una gestoría especializada ayuda a evitar errores documentales que puedan retrasar el inicio de la actividad económica.
¿Seguro que este año no estás obligado a declarar? La segunda regla que casi nadie conoce
La campaña de la Renta 2026 ya está aquí y, como cada año, uno de los comentarios que más escuchamos en nuestra gestoría es: «He ganado muy poco, no estoy obligado a declarar». A simple vista parece correcto. La mayoría cree que con ingresos bajos está exento. Pero en la práctica, esta afirmación puede esconder un error con consecuencias inesperadas.

